15 actividades para trabajar la empleabilidad | Guía práctica

¿Buscas actividades para trabajar la empleabilidad de forma práctica y participativa?

Hablar de empleabilidad es relativamente fácil. Trabajarla de forma práctica ya es otra historia.

Cuando diseñamos un taller de orientación laboral podemos explicar cómo hacer un buen currículum, cómo preparar una entrevista o cómo utilizar LinkedIn. Pero si queremos que las personas participantes realmente desarrollen competencias para enfrentarse al mercado laboral, no basta con explicarles qué deberían hacer. Necesitan practicar.

Analizar ofertas. Tomar decisiones. Identificar competencias. Investigar empresas. Defender su candidatura. Crear contactos. Equivocarse. Recibir feedback.

Por eso, en este artículo encontrarás 15 actividades para trabajar la empleabilidad que puedes adaptar a talleres de orientación laboral, programas de inserción, centros de formación, universidades o actividades con estudiantes.

No es necesario utilizarlas todas en una misma sesión.

La clave está en seleccionar aquellas que respondan a las necesidades del grupo y, sobre todo, tener claro qué queremos que las personas participantes sean capaces de hacer cuando termine la formación.

¿Qué es un taller de empleabilidad?

Un taller de empleabilidad es una actividad formativa orientada a desarrollar los conocimientos, competencias y estrategias que una persona necesita para acceder al mercado laboral, mejorar profesionalmente o gestionar su carrera.

Puede trabajar aspectos como:

  • autoconocimiento y objetivo profesional.
  • competencias profesionales.
  • conocimiento del mercado laboral.
  • currículum.
  • procesos de selección.
  • entrevistas.
  • LinkedIn y marca personal.
  • networking.
  • mercado oculto de empleo.
  • herramientas digitales.
  • inteligencia artificial aplicada a la búsqueda de empleo.

Pero hay algo que considero especialmente importante:

Un taller de empleabilidad no debería limitarse a transmitir información.

Debería conseguir que la persona salga habiendo hecho algo que pueda utilizar después.

Por eso las dinámicas, simulaciones, ejercicios y casos prácticos deberían tener un peso importante dentro de la formación.

Como referencia, el Servicio de Empleabilidad de la UAB reúne recursos y actividades de orientación profesional que pueden servir para conocer distintos enfoques formativos.

15 actividades para trabajar la empleabilidad en un taller

Las actividades dependerán del perfil de las personas participantes y del objetivo del taller.

No necesitaremos trabajar lo mismo con estudiantes universitarios que buscan su primera oportunidad que con profesionales que quieren cambiar de empleo o personas que llevan meses buscando trabajo sin conseguir resultados.

Estas son algunas actividades de empleabilidad que podemos adaptar a diferentes perfiles.

Estas actividades para trabajar la empleabilidad están planteadas como ejercicios flexibles: puedes ajustar la duración, los materiales y la dificultad al contexto del grupo.

  1. El mapa de competencias

Objetivo: identificar competencias y habilidades transferibles.

Duración orientativa: 20-30 minutos.

Modalidad: individual + puesta en común.

Material: papel, plantilla o documento digital.

Muchas personas saben explicar dónde han trabajado, pero tienen más dificultades cuando les preguntamos:

¿Qué sabes hacer?

Para trabajar esta parte, podemos pedir a cada participante que seleccione varias experiencias de su trayectoria:

  • empleos
  • prácticas
  • estudios
  • voluntariado
  • proyectos
  • actividades personales
  • deporte
  • responsabilidades asumidas fuera del entorno laboral

Después deberá completar:

Experiencia → qué hice → qué aprendí → qué competencia desarrollé → dónde podría utilizarla

Por ejemplo:

Organización de un evento universitario → coordinación de participantes → resolución de imprevistos → organización y comunicación → gestión de proyectos, eventos o atención al cliente.

Resultado de la actividad: cada participante termina con un pequeño mapa de competencias que después puede utilizar para trabajar su CV, LinkedIn, propuesta de valor o entrevistas.

Esta dinámica resulta especialmente interesante para personas con poca experiencia laboral o profesionales que quieren trasladar sus competencias hacia otro sector.

  1. Anatomía de una oferta de empleo

Objetivo: aprender a interpretar una oferta antes de presentar una candidatura.

Duración orientativa: 30 minutos.

Modalidad: pequeños grupos.

Material: ofertas de empleo reales.

En lugar de enseñar únicamente dónde encontrar ofertas, podemos enseñar a leerlas profesionalmente.

Entrega una oferta real y pide al grupo que identifique:

Funciones principales

¿Qué tendrá que hacer realmente esa persona?

Requisitos imprescindibles

¿Qué parece obligatorio?

Requisitos valorables

¿Qué elementos pueden sumar, pero probablemente no sean excluyentes?

Competencias

¿Qué habilidades aparecen explícita o implícitamente?

Palabras clave

¿Qué conceptos deberían aparecer también en el CV o LinkedIn de una candidatura adecuada?

Después pueden comparar los requisitos con su propio perfil utilizando tres columnas:

Ya lo tengo | Puedo demostrarlo | Necesito desarrollarlo

Resultado: la oferta deja de ser únicamente un lugar donde enviar un currículum y pasa a convertirse en una fuente de información sobre el mercado laboral.

  1. El CV de los 15 segundos

Objetivo: comprender cómo se comunica un perfil profesional mediante el CV.

Duración: 20-30 minutos.

Modalidad: grupos.

Material: varios CV ficticios.

Proyecta o reparte varios currículums y plantea una situación:

Eres recruiter y tienes muy poco tiempo para hacer una primera revisión. ¿Qué has entendido de esta candidatura?

Después pregunta:

  • ¿Cuál es su perfil profesional?
  • ¿Qué sabe hacer?
  • ¿Qué experiencia destaca?
  • ¿Para qué puesto podría encajar?
  • ¿Qué información cuesta encontrar?
  • ¿Qué mejorarías?

La actividad permite comprender algo que a veces cuesta explicar únicamente con teoría:

Un currículum no tiene que contar toda tu vida profesional. Tiene que facilitar que otra persona entienda por qué puedes encajar en una oportunidad concreta.

  1. CV contra oferta: piensa como un ATS

Objetivo: aprender a adaptar el CV a una oportunidad concreta.

Duración: 30-40 minutos.

Modalidad: individual o parejas.

Material: CV ficticio + oferta.

Selecciona una oferta y un currículum ficticio.

El grupo debe localizar las palabras, conocimientos, herramientas y competencias importantes de la oferta y comprobar cuáles aparecen en el CV.

Después pueden clasificarlas:

Coincidencia clara | Está, pero no se demuestra | No aparece

Finalmente deberán modificar determinadas partes del currículum.

Resultado: comprenderán la importancia de adaptar la candidatura y utilizar palabras clave relevantes, además de introducir de forma sencilla el funcionamiento de los sistemas ATS.

Entre las actividades para trabajar la empleabilidad, esta resulta especialmente útil para conectar los requisitos de una oferta con evidencias concretas del perfil profesional.

  1. Prohibido decir “soy”

Objetivo: aprender a demostrar competencias con evidencias.

Duración: 15-20 minutos.

Modalidad: parejas.

La regla es sencilla.

Durante el ejercicio están prohibidas respuestas como:

“Soy responsable.”

“Soy organizada.”

“Soy resolutiva.”

En su lugar, cada persona deberá demostrarlo mediante una experiencia.

En lugar de:

Soy organizada.

Podría explicar:

Durante mis prácticas gestionaba simultáneamente las agendas de tres profesionales y reorganizaba las citas cuando surgían cambios.

Resultado: pasamos de afirmar una competencia a demostrarla.

  1. La entrevista STAR

Objetivo: practicar entrevistas por competencias.

Duración: 30-45 minutos.

Modalidad: parejas o grupos de tres.

Plantea preguntas reales de entrevista:

Cuéntame una situación en la que tuvieras que resolver un problema.

Háblame de un conflicto que hayas tenido que gestionar.

Explícame alguna ocasión en la que hayas cometido un error.

Cada participante deberá estructurar su respuesta utilizando:

S — Situación

T — Tarea

A — Acción

R — Resultado

Después puede recibir feedback del resto del grupo.

Resultado: disponer de ejemplos reales y estructurados que puedan reutilizarse en futuros procesos de selección.

  1. La cadena de contactos

Objetivo: visualizar la red profesional existente.

Duración: 20-30 minutos.

Modalidad: individual.

Material: papel grande o plantilla.

Cuando hablamos de networking, muchas personas piensan inmediatamente:

Yo no tengo contactos.

Una forma sencilla de romper esa percepción consiste en colocar el nombre de la persona en el centro de una hoja y crear círculos alrededor:

Familia

Amistades

Antiguos compañeros de trabajo

Compañeros de estudios

Profesores

Clientes

Proveedores

Asociaciones

Contactos digitales

Después hacemos una segunda pregunta:

¿Quién podría acercarte a información, personas, empresas o sectores relacionados con tu objetivo?

El objetivo no es pedir trabajo a nuestros contactos. Es aprender a utilizar nuestra red para obtener información, generar relaciones y descubrir oportunidades.

  1. Detectives del mercado oculto

Objetivo: aprender a buscar oportunidades más allá de las ofertas publicadas.

Duración: 30-45 minutos.

Modalidad: equipos.

Material: ordenador o móvil con acceso a internet.

Divide al grupo en equipos y asigna a cada uno una empresa.

Tendrán que investigar:

  • qué hace
  • qué perfiles contrata
  • qué departamentos tiene
  • si está creciendo
  • qué proyectos desarrolla
  • qué noticias recientes existen
  • quién trabaja allí
  • qué necesidades podría tener.

Después deberán responder:

¿Qué señales indican que esta empresa podría necesitar un perfil como el nuestro?

Esta dinámica ayuda a cambiar una idea muy arraigada:

Buscar trabajo no consiste únicamente en buscar ofertas. También consiste en buscar empresas y detectar oportunidades.

Puedes ampliar esta dinámica con mi artículo sobre el mercado oculto de empleo. 

  1. Construye tu propuesta de valor

Objetivo: aprender a comunicar qué podemos aportar profesionalmente.

Duración: 20-30 minutos.

Modalidad: individual + parejas.

Cada participante completa:

Sé hacer…

Puedo ayudar a…

A resolver/mejorar…

Gracias a mi experiencia/conocimientos en…

Después deberá transformarlo en una presentación breve.

El objetivo es aprender a responder una pregunta aparentemente sencilla:

¿Qué puedes aportar?

Resultado: una primera propuesta de valor que podrá adaptarse al CV, LinkedIn, networking y entrevistas.

Si el grupo está valorando un cambio de sector, esta actividad puede complementarse con mi artículo Cómo reinventarte profesionalmente sin empezar de cero. 

  1. Búsqueda profesional en LinkedIn

Objetivo: utilizar LinkedIn como herramienta de investigación profesional.

Duración: 30-45 minutos.

Modalidad: individual.

Cada participante deberá encontrar:

  • cinco empresas relacionadas con su objetivo
  • cinco profesionales del sector
  • tres perfiles similares al suyo
  • dos recruiters
  • tres palabras clave
  • una conversación o publicación interesante del sector.

Después analizaremos:

¿Qué hemos aprendido sobre ese mercado que no sabíamos antes?

LinkedIn deja entonces de ser únicamente una plataforma para buscar ofertas y se convierte en una herramienta de investigación, visibilidad y networking profesional.

  1. El mensaje de networking que no pide trabajo

Objetivo: aprender a iniciar conversaciones profesionales.

Duración: 20 minutos.

Modalidad: individual + parejas.

Plantea esta situación:

Has encontrado en LinkedIn a una persona que trabaja en el sector al que quieres acceder.

Ahora escribe un mensaje.

Pero hay una norma:

No puedes pedirle trabajo.

El mensaje deberá contener:

  1. Contexto.
  2. Motivo real del contacto.
  3. Punto de conexión.
  4. Una pregunta concreta.
  5. Cierre breve.

El ejercicio ayuda a entender que networking no significa:Hola, ¿sabes de algún trabajo? Significa construir relaciones profesionales antes de necesitar pedir algo.

  1. Investiga una profesión antes de elegirla

Objetivo: contrastar expectativas profesionales con información real.

Duración: 30-45 minutos.

Modalidad: pequeños grupos.

Elegimos una profesión o puesto y pedimos al grupo que investigue:

  • funciones habituales
  • competencias
  • herramientas
  • formación
  • empresas que contratan
  • ofertas reales
  • posibilidades de evolución
  • perfiles de profesionales que ya trabajan en ese ámbito.

Finalmente deberán responder:

¿Lo que imaginabas sobre esta profesión coincide con lo que has encontrado?

Esta actividad puede ser especialmente útil en procesos de orientación porque algunas decisiones profesionales se toman partiendo de una imagen incompleta de cómo es realmente una profesión.

Para contextualizar el ejercicio, puedes consultar también Mercado laboral 2026: tendencias, IA y habilidades clave. 

  1. Utiliza la IA como recruiter

Objetivo: utilizar inteligencia artificial manteniendo pensamiento crítico.

Duración: 30 minutos.

Modalidad: parejas.

Material: herramienta de IA generativa + oferta real o ficticia.

Podemos proporcionar una oferta y pedir a una herramienta de IA:

Actúa como recruiter. Analiza esta oferta e identifica las cinco competencias más importantes, las palabras clave y los requisitos imprescindibles.

Después llega la parte realmente importante:

comprobar el resultado.

¿Qué ha detectado correctamente?

¿Qué ha interpretado?

¿Ha añadido algo que realmente no aparece?

¿Qué cambiaríamos?

El objetivo no es enseñar a copiar una respuesta generada por inteligencia artificial.

Es desarrollar una competencia cada vez más necesaria:utilizar IA manteniendo el criterio profesional.

Si quieres explorar más aplicaciones prácticas, consulta mi artículo Cómo usar ChatGPT para buscar empleo.

  1. Entrevista con IA + entrevista humana

Objetivo: practicar entrevistas y analizar las diferencias entre tecnología e interacción humana.

Duración: 30-45 minutos.

Modalidad: parejas.

Podemos pedir a una herramienta de IA que genere cinco preguntas para una determinada oferta.

Cada participante responde una. Después otra persona del grupo asume el papel de entrevistador y formula preguntas adicionales a partir de sus respuestas.

Al finalizar comparamos:

¿Qué ha hecho bien la IA?

¿Qué preguntas ha realizado la persona que no había planteado la herramienta?

¿Qué respuestas necesitan mejorar?

Además de practicar entrevistas, permite trabajar pensamiento crítico y comprender que la tecnología puede apoyar la preparación de un proceso de selección, pero no sustituye completamente la interacción humana.

  1. El plan de acción de 30 días

Objetivo: transformar lo aprendido en acciones concretas.

Duración: 20-30 minutos.

Modalidad: individual.

Un buen taller debería terminar con una pregunta:

¿Y ahora qué?

Cada participante define acciones concretas para los próximos 30 días.

Por ejemplo:

Semana 1: definir objetivo profesional y analizar diez ofertas.

Semana 2: adaptar CV y LinkedIn.

Semana 3: identificar empresas y contactos.

Semana 4: realizar autocandidaturas, networking y seguimiento.

Cada acción debería responder a:

Qué voy a hacer | Cuándo | Cómo sabré que lo he hecho

Así evitamos que el taller termine con muchas ideas interesantes que nunca llegan a aplicarse.

Cómo elegir actividades para trabajar la empleabilidad

No todas las personas necesitan trabajar lo mismo.

Antes de seleccionar dinámicas de empleabilidad conviene conocer:

  • edad y perfil de los participantes
  • experiencia profesional
  • objetivo del programa
  • situación laboral
  • conocimientos digitales
  • duración disponible
  • principales dificultades del grupo.

Un taller para estudiantes universitarios que buscan su primera oportunidad no debería diseñarse exactamente igual que una formación para profesionales que quieren cambiar de sector.

Antes de elegir una actividad podemos hacernos una pregunta:

¿Qué quiero que esta persona sea capaz de hacer al terminar el taller que ahora todavía no sabe hacer?

La respuesta debería determinar el contenido.

Seleccionar actividades para trabajar la empleabilidad no consiste en acumular ejercicios, sino en elegir los que permiten practicar las competencias que el grupo realmente necesita.

Cómo diseñar un taller de empleabilidad práctico

Diseñar un taller requiere combinar objetivos claros, ejercicios aplicables y una metodología adaptada al grupo. El Servicio de Empleabilidad de la UAB ofrece ejemplos de actividades de orientación profesional que pueden servir como referencia, sin necesidad de replicar su formato.

Define qué deben saber hacer al terminar

En lugar de comenzar con:

“Voy a explicar CV, LinkedIn y entrevistas.”

Podemos plantearnos:

Al terminar esta sesión, cada participante habrá adaptado su CV a una oferta, identificado cinco empresas y preparado dos respuestas de entrevista.

El cambio parece pequeño, pero transforma la forma de diseñar la formación.

Combina explicación, práctica y feedback

Una estructura sencilla podría ser:

Concepto → ejemplo → actividad → reflexión → feedback → aplicación personal.

No necesitamos eliminar la teoría. Necesitamos conseguir que la teoría conduzca a una acción.

Adapta las actividades al perfil del grupo

Una misma dinámica puede modificarse según trabajemos con:

  • jóvenes
  • universitarios
  • personas desempleadas
  • profesionales en activo
  • personas en proceso de cambio profesional
  • perfiles con diferentes niveles de competencia digital

Cuanto mejor conozcamos al grupo, más fácil será seleccionar ejemplos y ejercicios relevantes.

Termina siempre con un plan de acción

La formación debería conectarse con lo que ocurrirá después.

Podemos terminar preguntando:

¿Qué vas a hacer mañana gracias a lo que has trabajado hoy?

Si la persona puede responder con una acción concreta, hemos conseguido que el aprendizaje salga del aula.

Qué debería llevarse una persona después de un taller de empleabilidad

Idealmente, no únicamente apuntes.

Puede salir con:

  • un objetivo profesional más definido
  • un CV revisado
  • una propuesta de valor
  • respuestas preparadas para entrevistas
  • empresas identificadas
  • contactos profesionales
  • una estrategia de networking
  • búsquedas configuradas
  • un plan de acción.

Ese cambio de enfoque es importante.

En lugar de diseñar la formación preguntándonos:¿Qué voy a explicar?podemos preguntarnos:¿Qué va a saber hacer la persona cuando termine?

Preguntas frecuentes sobre actividades y talleres de empleabilidad

¿Qué actividades sirven para trabajar la empleabilidad?

Podemos utilizar actividades relacionadas con autoconocimiento, competencias profesionales, análisis de ofertas, currículum, entrevistas, networking, LinkedIn, investigación de empresas, mercado oculto, inteligencia artificial y planificación de la búsqueda de empleo.

La elección dependerá principalmente del perfil del grupo y del objetivo de la formación.

¿Qué competencias se pueden trabajar en un taller de empleabilidad?

Además de competencias directamente relacionadas con la búsqueda de empleo, un taller puede desarrollar comunicación, autoconocimiento, pensamiento crítico, capacidad de análisis, competencias digitales, planificación, autonomía y networking.

¿Cuánto debería durar un taller de empleabilidad?

Depende de sus objetivos.

Una sesión breve puede centrarse en una competencia concreta, mientras que un programa más amplio permite trabajar diferentes fases del proceso de búsqueda de empleo.

Más importante que intentar introducir muchos contenidos es definir qué resultados queremos conseguir con el tiempo disponible.

¿Cómo adaptar un taller de empleabilidad a jóvenes o universitarios?

En perfiles con poca experiencia profesional resulta especialmente útil trabajar la identificación de competencias adquiridas mediante estudios, prácticas, voluntariado, proyectos y otras experiencias.

También podemos incorporar investigación de profesiones, análisis de ofertas, LinkedIn, networking y primeras entrevistas.

¿Se puede utilizar inteligencia artificial en orientación laboral?

Sí, pero debería utilizarse como herramienta de apoyo y no como sustituto del criterio de la persona.

Puede ayudarnos a analizar ofertas, identificar palabras clave, preparar entrevistas o explorar alternativas profesionales, pero sus resultados deben revisarse y contextualizarse.

La empleabilidad se aprende haciendo

Podemos explicar durante horas cómo preparar una entrevista.

Pero probablemente aprenderemos más después de realizar una simulación y recibir feedback.

Podemos explicar qué es el networking.

Pero tendrá más impacto construir un mapa real de contactos y escribir un primer mensaje.

Podemos hablar de inteligencia artificial.

Pero será mucho más útil utilizarla, analizar su respuesta y detectar sus limitaciones.

Por eso considero que los talleres de empleabilidad deberían combinar conocimiento, práctica, reflexión y acción.

Las actividades para trabajar la empleabilidad tienen más impacto cuando permiten aplicar lo aprendido a situaciones concretas. El objetivo no es únicamente que las personas participantes entiendan mejor el mercado laboral.

Es que salgan mejor preparadas para moverse dentro de él.

¿Buscas un taller de empleabilidad para tu centro o entidad?

Diseño e imparto formaciones prácticas de orientación laboral y empleabilidad adaptadas a las características y necesidades de cada grupo.

Entre otras temáticas, podemos trabajar:

  • currículum y adaptación a ATS
  • entrevistas y procesos de selección
  • LinkedIn y marca personal
  • networking y mercado oculto
  • competencias profesionales
  • búsqueda estratégica de empleo
  • inteligencia artificial aplicada a la empleabilidad.

Las sesiones se plantean desde una metodología práctica y participativa, combinando contenidos, ejercicios, situaciones reales y herramientas que las personas participantes puedan continuar utilizando después de la formación.

¿Buscas una formación de empleabilidad para tu centro de formación, universidad, programa de empleo o entidad?
Cuéntame qué necesitas y valoramos juntos qué formación puede encajar mejor con vuestro grupo. Puedes contactar conmigo a través de LinkedIn.

 

Fuente: Imagen generada con IA.